lunes, 21 de septiembre de 2009

FIGURAS DE PENSAMIENTO


Las figuras de pensamiento son las diferentes formas que al pensamiento pueden darse, para expresarle sin que varíe su significación.
Las figuras de pensamiento pueden dividirse en cuatro grupos:

1°.- Figuras lógicas, que se dirigen a la razón para añadir claridad y vigor al pensamiento.
2°.- Figura pintoresca o descriptivas que hablan a la imaginación para hacer percibir más vivamente los objetos.
3°.- Figuras patéticas, que conmueven la sensibilidad y la voluntad, excitando los afectos y las pasiones.
4°.- Figuras oblicuas o indirectas que expresan las cosas dando una vuelta a la significación de las pa-labras. Estas figuras son las que dan más gracia, aunque no más energía a los pensamientos.

1°.- FIGURAS LÓGICAS.-
Estas figuras sirven para dar fuerza a nuestros pensa-mientos. Las principales son: sentencia, epifonema, de-finición, comparación o símil, paralelo, enumeración, gradación o clímax, concesión, antítesis, paradoja, am-pliación, transición, preterición, comunicación, anticipa-ción o prolepsis, corrección, dubitación, revocación, re-yección sustentación

La sentencia es una reflexión grave o profunda que contiene una máxima general que se quiere grabar en el alma.
La sentencia es de varias especies, según sea su natu-raleza.
Se llama principio, cuando la sentencia es puramente teórica, como ésta:
“la envidia es ciega y sólo tiene vista para deprimir las virtudes de otros (Tito Livio)
Llámase máxima, cuando es práctica y moral como és-ta:
Escucha, hijo mío, las correcciones de tu padre, y no desdeñes la advertencia de tu padre. (Salomón).

Apotegma, si la sentencia no es del que habla, sino to-mada de otro, como la siguiente:
“Las palabras del hombre, dice Salomón son la imagen de su vida”.

Adagio o proverbio, cuando las sentencias son muy vulgares o trilladas. Ejemplo:
Dime con quien andas, y te diré quien eres.

Epifonema es una especie de reflexión sentenciosa, ya festiva, ya calmada, ya ardiente, según la naturaleza del asunto, las cual salta de lo que se va diciendo, y cierra la narración de alguna cosa:
Cayó Rocinante, y fue rodando su amo una buena pieza por el campo; y queriéndose levantar jamás pudo. Tal embarazo le causaban la lanza, adarga, espuelas y ce-lada con el peso de las antiguas armas!.

La comparación o símil consiste en poner frente a fren-te dos objetos que se parecen desde ciertos puntos de vista, a fin de hacer uno de ellos más claro, más sensi-ble o más enérgico.
Como los ríos que en veloz corrida
Se llevan a la mar, tal soy llevado
Al último suspiro de mi vida. (Rioja)

Las comparaciones deben ser claras, breves, no acumu-ladas, nobles y nuevas.

Paralelo es la comparación detallada que se hace entre dos hombres, dos pueblos o dos objetos cualesquiera, con el fin de señalar sus semejanzas o diferencias:

Moisés que es el más grande de todos los filósofos, el más grande todos los fundadores de Imperios, es tam-bién el más grande de todos los poetas. Homero canta las genealogías griegas; Moisés las genealogías del gé-nero humano; Homero canta las peregrinaciones de un hombre; Moisés las peregrinaciones de un pueblo; Homero pone delante de las maravillas de la creación; Homero canta a Aquiles; Moisés a Javé ...”.

La antítesis consiste en contraponer unas ideas a otras contrarias, ya esté la contraposición en las palabras, o ya en la idea. Ejemplo

Yo velo cuando tú duermes, yo lloro cuando tú cantas, yo me desmayo de ayuno, cuando tú estás perezoso y desalentado de puro harto. (Cervantes)

La paradoja consiste en reunir en un mismo objeto cua-lidades que parecen contradictorias; pero que se conci-lian muy bien, por el distinto sentido en que se toma ca-da una:
Vivo sin vivir en mí
Y tan alta vida espero,
Que muero, porque no muero. (Santa Teresa)


2° .- FIGURAS PINTORESCAS O DESCRIPTIVAS.-
Estas figuras sirven para dar a conocer los objetos en sí mismo con gracia, animación y colorido.
Las figuras pintorescas pueden reducirse a dos espe-cies generales, que son la hipotiposis o descripción con sus variedades y la enumeración, porque, como di-ce Hermosilla, si el objeto es único, se le describe, si son varios se enumeran.

La descripción consiste en presentar objetos reales o imaginarios tan vivamente, que parezca que los esta-mos viendo.
La descripción poética no debe confundirse con la des-cripción científica, pues, la primera se dirige a la imagi-nación y la segunda al entendimiento.
La descripciones por el objeto descrito, se denominan:

Topografía o pintura de un paisaje o perspectiva.
Ejemplo de topografía: Es bellísima, como todo lo suyo, la que hace el inmortal Cervantes de las bodas de Ca-macho, que empieza así:
“Lo primero que se ofreció a la vista de Sancho, fue es-petado en un asador de un olmo entero un entero novi-llo, y en el fuego donde se había de asar, ardía un me-diano monte de leña; y seis ollas que alrededor de la hoguera estaban, no se habían hecho en la común tur-quesa de las demás ollas, porque eran seis medias tina-jas, que en cada una cabía un rastro de carne….etc.”.

Prosopografía, cuando la descripción es del exterior de una persona o de un animal.
“Era Don Quijote un hombre alto de cuerpo, seco de rostro, estirado y avellanado de miembros, entrecano, la nariz aguileña y algo corva, de bigotes negros, gran-des y caídos”. (Cervantes).

Etopeya, la de las cualidades morales de un individuo:
Era el Cardenal Cisneros varón de espíritu resuelto, de superior capacidad, de corazón magnánimo, y en el mismo grado religioso, prudente y sufrido; juntándose en su persona, sin embarazarse con su diversidad, estas virtudes morales y aquellos atributos heroicos”. (Solís).

Retrato, es la descripción extensa de un personaje.
Alonso de Ercilla describe a uno de los personajes de su poema La Araucana en los siguientes términos:
Fue Lautaro industrioso, sabio, presto,
De gran consejo, término y cordura,
Manso de condición y hermoso gesto,
Ni grande ni pequeño de estatura:
El ánimo en las cosas grandes puesto;
De fuerte trabazón y compostura,
Duros los miembros, recios y nerviosos,
Anchas las espaldas, pechos espaciosos.

Paralelo, cuando se describen dos personajes, estable-ciéndose entre ellos una comparación, como las Vidas paralelas del gran Plutarco en que se comparan dos héroes, un griego y un romano, como Demóstenes y Ci-cerón, etc.
Bolívar gran capitán, gran poeta, gran orador, todo a la vez, es la prodigiosa multiplicidad de las facultades del genio. San Martín es la inflexibilidad del genio mismo. Y así en el más allá de los grandes seres, mientras la sombra de Bolívar se agitara en lo espacios, inquieta y deslumbradora, don José de San Martín se habría que-dado de pie, en el pórtico de la inmortalidad esperando, como el soldado en facción, que los siglos le señalan consigna de su puesto.- (José Martí)

Cronografía, la de alguna época del tiempo:
Las cuatro de la tarde serían cuando el sol entre nubes cubierto, con luz escasa y templados rayos, dio lugar a D. Quijote para que, sin calor y pesadumbre, contase a sus dos clarísimos oyentes lo que en la cueva de Mon-tesinos había visto.- (Cervantes)